La hidratación de la piel: descubre su importancia

En nuestro día a día, nos exponemos a diferentes estímulos como son el frío o el calor, el sudor, rayos de sol, calefacciones, aires acondicionados… En este sentido, mantener nuestra piel hidratada se convierte en algo fundamental para su salud.

La piel es mayor órgano de nuestro cuerpo. Cubre toda la superficie y actúa como barrera protectora aislando al organismo del medio que nos rodea. Es decir, nos protege y mantiene la integridad de su estructura y nos conecta con el entorno.

La hidratación de la piel es fundamental para evitar un desequilibrio en ella y nos produzca enrojecimientos, sequedad, celulitis… ¿Sabes por qué hay cremas de día y de noche?

Cómo mantener la piel hidratada

Uno de los elementos principales para tener una piel sana es el agua. Circula por las diferentes capas aportando una gran hidratación. Se recomiendan beber, al menos, dos litros al día. Un buen truco puede ser llevar contigo una botella de esta cantidad hasta que la termines. Este simple gesto evitará que tu piel pierda elasticidad y flexibilidad de forma prematura y podrás prevenir el envejecimiento de la misma.

Por supuesto, una buena alimentación también es clave. Una dieta rica en vitamina C, antioxidante y omega 3, te ayudará a mantener tu piel más hidratada.

Además, es esencial limpiar la piel antes de ir a dormir y utilizar una crema hidratante adecuada. Es importante que respire, tras lavarte la cara, aplica una crema especial de noche, bloquearás todos los aceites esenciales de la piel y la mantendrá tersa e hidratante.

Otro punto que no te puedes olvidar son los labios. Utiliza un cacao hidratante para que no se sequen ni agrieten. Asimismo, las bolsas de los ojos son otro elemento de nuestra piel y necesitan su propia crema para evitar futuras bolsas y líneas de expresión.

Ahora que ya sabes cómo hidratar tu piel, no te olvides de mantener estas prácticas en tu día a día.